|
|
Abrir
una línea vital aún no explorada; ser, antes de poner
una etiqueta a mi nuevo estereotipo, ser antes de nominalizar un
territorio privado, repetir círculos, transitar con ideas
los sitios. Habitar.
Crear
un nuevo signo intermedio de sexualidad (ni homo ni hetero
ni bi); y habitarlo antes de que sea publicitario. Rentable.
No querer ser rentable sino habitable. Un nuevo género. Escapar
del escaparate y de la trastienda. Tendida abrazada a ti. Y desabrazada,
viviendo por una misma, sueños reales propios / compartidos
/ pero sin redentor. Sin vivir a través de la otra: por mi
misma y con ella (no a través de ella). Con espacio, distancia
y cerca. Respirar el mundo creado, artificial, complejo, a sabiendas
que no hay naturaleza; que no hay una única representación;
un único papel, un único referente claro (feminismo
o machismo / blanco o negro / nigger o black), una sola vía
de aprendizaje.
Utilizar
el cuerpo como un prototipo; no sólo Sherman o Calle, ni
como Millet (Cindy, Sophie, Caterine; también Abramovich);
son sus propuestas, no repetibles, estereotipadas al ser públicas.
Propuestas vitales a partir de ellas -unas más interesantes-;
realizadas antes de ser públicas. Son antes de ser su propia
propaganda; antes de ser rentables, de ser un estereotipo. ¿Qué
distancia hay entre prototipo y estereotipo? Somos en tanto que
hacemos. Hacemos en tanto imitamos. El estereotipo es una propuesta
imitable, lanzada para ser observada y copiada. Para incidir en
la sociedad, en el grupo; para provocar reacciones: Queda su rastro
(un tipo de grafía) para provocar una respuesta; es un gancho.
El prototipo es la creación de un estereotipo; una conducta;
delimitar un uso del cuerpo.
Salir de este círculo de tipos (protos, estéreos y
otras tipografías) no creo que sea posible.
_______________--
|
|