|
|
Continúo,
contingente, colaboración, comenzar.
Supongamos
que es cierto esto de la producción en masa para y por minorías
étnicas. Una minoría étnica, hoy -ahora-, no
se localiza -espacio- sino que se formaliza -trabajo-. La minoría
étnica se compuso -y todavía es así- de otras
minorías, tribus, clanes, castas, familias y grupos. No con
individuos y menos con individualistas.
La
minoría étnica actual y la actualizada. Ésta
última, en contra de su aniquilación, readapta y muta
su ficción para amoldarse al entorno. En su localización
está todo su mística, empeñada en estandarizar
y reforzar un patrón difuminado que rezan para no acabar
de perder. Es una minoría como podría ser una mayoría,
su sinrazón está en el cómo y no en el qué.
(¿Qué somos? Como somos... Siempre nosotros).
En minoría o en mayoría, sólo es cuestión
de números. Un individuo está demasiado en minoría
para llegar a ser algo.
La
actual se formaliza por el trabajo. Perdió ya el espacio
de ubicación y nunca hubo elementos diaspóricos. Para
tenerlos, hubiera tenido que existir un núcleo principal
-espacio- que provocara después la dispersión que
anula un contexto local. En la minoría étnica actual
la forma delimita esta autoconciencia étnica. Uno se especializa
y la red se encarga del resto: una etnia laboral digitalizada.
¿Es
contradictorio esta producción masiva para una minoría
en concreto? Lo sería si uno de sus objetivos fuera la asimilación.
En el capitalismo actual y actualizado, esta coherencia responde
a la obviedad: minorías de fabricación propia con
conciencia sobreproductiva.
En
un conjunto en concreto, dónde ooze.bâp probó
suerte, es fácilmente visible este comportamiento. Su manera
de funcionar, a base de memes, repercute y anula un hacer no corporativo.
El capitalismo aquí es más salvaje al no ser evidente
sino arraigado, una de-generación monetaria. Una distribuidora,
una disquería, un sello, un festival... aplicando con naturalidad
y sin fisuras una fórmula desgastadora e incuestionable,
que penetra sin dejar opción; no se convence, ya es así.
[...]
Avance
expandido, sólo faltaba creérselo (¡música
avanzada!) y vender no es una opción: estamos perdiendo.
Hay quien renuncia a vender y hace algo peor: vender nombres. Un
nombre, una marca, un deseo y a todo color o, mejor dicho, en diseño
mínimo y precario para rentabilizar más el deseo.
Menos posibilidad de compra más marca registrada = triple
deseo. La minoría-máquina, todos a sus puestos.
Un
campo de batalla vacío en guerra bacteriológica permanente,
nos implantaron el virus y nos gustó, se trata de continuar,
los primeros pasos son los más difíciles es el
último slogan de cualquier empresa, cualquier autónomo.
Y, mientras, hay gente bailando.
-
_______________--
didac@oozebap.org
+ txt: oozebap.org/antropofagia
|
|